domingo, 24 de noviembre de 2013

El trabuco ilegal de Luis Candelas


«Oiga, disculpe, ¿tiene usted licencia para ese trabuco?» A Luis Candelas se le quedó la cara a cuadros cuando dos agentes de la Policía Municipal se le acercaron y uno de ellos le preguntó por el permiso de armas para portar un trabuco de ¡1837!

Si no fuera porque la noticia es del viernes pasado 22 de noviembre, pensaría que se trata de una inocentada. Desde que el restaurante Las Cuevas de Luis Candelas se inauguró en 1949 junto al Arco de Cuchilleros, un “bandolero” Luis Candelas recibe a los clientes y curiosos que quieren pasar al local. Y siempre acompañado de su inseparable trabuco.

Así ha sido hasta que un día de la primavera pasada, según informa El Mundo, la Policía Municipal quiso requisar el arma por carecer de licencia. «Entrégueme el trabuco», le dijo el agente. Pero el “bandolero” se negó alegando que durante sesenta y cuatro años se ha empleado como reclamo turístico y que, en todo caso, les dejaría verla en el interior del establecimiento.

Ni cortos ni perezosos, los policías regresaron al coche municipal para coger los chalecos antibalas y, una vez puestos, escoltaron a Luis Candelas al interior del restaurante para ver el trabuco. La cara de los agentes debió de ser todo un poema al ver el “arsenal” que hay atesorado dentro del establecimiento: ¡paredes repletas de pistolas y navajas de época! Un auténtico museo del bandolerismo español.

Al “bandolero” le indicaron que no puede portar el trabuco en la calle porque puede «cargarlo en cualquier momento y disparar a alguien». “«Que no, que no les doy el trabuco, que desde 1949 lleva en la puerta. Y este es un negocio respetable».

Poco más o menos Luis Candelas mandó con viento fresco a los agentes municipales. Pero estos exigieron hablar con Félix Colomo, propietario del mismo e hijo del fundador de este emblemático establecimiento frecuentado, sobre todo, por turistas. Le indicaron que debía llevar el trabuco de marras -que está cegado desde siempre y no supone ningún peligro ni es un arma de destrucción masiva- a la Dirección General de la guardia Civil, en la calle Guzmán el Bueno, para “legalizarla”.  Y...

(Quien quiera saber qué pasó con el trabuco, que pinche en el enlace)


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