sábado, 20 de abril de 2013

Los refrescos de antaño





Cuando aún no existían los frigoríficos y congeladores, los habitantes de la Villa y Corte sofocaban los calores del verano con refrescos a base de agua y miel y con la llamada "aloja", bebida sin alcohol y fuertemente condimentada de especias y que se bebía entre nieve, porque la nieve era lo que entonces se utilizaba para refrescar estas bebidas. 

Y ¿de dónde se sacaba la nieve en pleno verano? Pues de los pozos de nieve. Éstos estuvieron situados entre las calles de Fuencarral, Barceló, Mejía Lequerica y Sagasta y la glorieta de Bilbao, junto a la Puerta de Bilbao, también llamada Puerta de los Pozos de la Nieve. 

En dichos pozos se almacenaba en depósitos subterráneos la nieve que se traía en mulas desde la sierra del Guadarrama. Nació así una nueva profesión, la del nevero, que era el encargado de traer la nieve y repartirla al total de veinte puestos que había en Madrid para la venta de este elemento refrescante



Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, 2ª parte
Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 5ª edición. 6,50€.

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