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DICCIONARIO DE MADRID


Alcázar, el. 
No se tiene conocimiento del año en que se levantó sustituyendo a la primitiva atalaya, construida en el mismo lugar por los  árabes, para vigilar los movimientos de las tropas cristianas. El primer dato o referencia que se conserva es del reinado de Pedro I (1350-1369), quien lo mandó reedificar y ampliar a mediados del siglo XIV. Años más tarde, sufrió un incendio y Enrique III (1390-1406) lo reformó por completo, dándole forma de palacio hacia 1405. Como en 1466, un terremoto destruyó parte del Alcázar, Carlos V lo rehizo por entero, haciendo que perdiera su aspecto de fortaleza. El incendio de la Nochebuena de 1734 lo destruyó por completo.

anexiones. 
El desarrollo industrial de Madrid en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX supuso la llegada de una enorme avalancha de trabajadores procedentes de toda España, en busca de trabajo. La villa, que por aquel entonces medía alrededor de 66,21 km2, no tenía espacio suficiente para albergar tales masas de gentes que se instalaban en las afueras de la ciudad y en los pueblos limítrofes. Así, entre 1948 y 1954, Madrid se extiende con la anexión de trece municipios, lo que dio lugar a que la ciudad aumentara nueve veces sus límites primitivas, alcanzando los 604,80 km2 en total y superara ligeramente los dos millones de habitantes. En 1948 fueron anexionados tres pueblos; en 1949, cuatro; cuatro también en 1950; uno en 1951 y uno también en 1954.
      Aravaca: 20 de diciembre de 1951.
      Barajas: 18 de enero de 1949.
      Canillas: 17 de agosto de 1949.
      Canillejas: 24 de junio de 1949.
      Carabancheles (Alto y Bajo): 2 de abril de 1948.
      Chamartín de la Rosa: 5 de junio de 1948.
      El Pardo: 13 de diciembre de 1950.
      Fuencarral: 13 de diciembre de 1950.
      Hortaleza: 22 de julio de 1949.
      Vallecas: 13 de diciembre de 1950.
      Vicálvaro: 13 de diciembre de 1950.
      Villaverde: 31 de julio de 1954.

barrio de pozas. 
Para poder desalojar a los vecinos de sus viviendas fueron declaradas ruinosas. Así, los vecinos se fueron marchando poco a poco, algunos por miedo ante las presiones, cuarenta y siete de ellos murieron por infarto de miocardio. A pesar de que el Colegio de Arquitectos declaró que las casas no estaban en ruinas y de los juicios recurridos y perdidos, el desahucio se produjo el 12 de febrero de 1972. El único que permaneció hasta el último momento fue precisamente Lauro Olmo, quien con su mujer y un grupo de amigos permanecieron en su casa la última noche. Pintaron la puerta con los colores de la bandera nacional y clavaron en ella el oficio del Tribunal Supremo que certificaba que no había orden de desahucio porque aún no se había visto el recurso. Al día siguiente, policías municipales, bomberos y "grises" (como entonces se les llamaba a los policía nacionales) se presentaron precintando el barrio. Lauro Olmo no permitió que nadie entrara en su casa, sólo eran bienvenidos sus amigos. Salió por última vez de su casa con su mujer y con los que le acompañaron hasta el último momento. Un día después, la piqueta terminó con el barrio.

casa de las siete chimeneas. 
Construida en 1577 y ampliada en 1583. La casa tenía siete chimeneas, de donde toma el nombre. Entre 1675 y 1881, pasa por diferentes propietarios, así como reformas y ampliaciones. Es monumento histórico-artístico desde 1948.

convento del corpus christi. 
Pertenece a la orden de San Jerónimo y está situado en la plaza del conde de Miranda. Fue el primero que fundó doña Beatriz Ramírez de Mendoza, descendiente de Beatriz Galindo, en 1607. Conocido vulgarmente por las "carboneras".

convento de san felipe el real. 
Pertenece a la orden de agustinos calzados. Fue fundado por fray Alonso de Madrid, quien solicitó que el convento se sustentase de limosnas, pero el arzobispo de Toledo se lo denegó aludiendo que ya había en Madrid otros dos que vivían de limosnas (el de San Francisco y el de Nuestra Señora de Atocha). Fue construido en 1547 gracias al príncipe Felipe -futuro Felipe II- que dio su autorización para que se levantara. Se dedicó a San Felipe en su honor, de quien era muy devoto el príncipe y estuvo situado en la manzana comprendida entre las calles Mayor, Esparteros, Correo y la plaza de Pontejos. Derribado en 1838 con la ley desamortizadora de Mendizábal, se levantaron en su lugar las llamadas "casas de Cordero".

cuartel general del aire. 
Antes Ministerio del Aire. Construido en 1951 por Luis Gutiérrez Soto en el solar donde estuvo, hasta el término de la guerra civil, la cárcel Modelo. Sigue el estilo de la arquitectura de los Austrias y del Escorial.

ermita de san antonio de la florida. 
 Construida en 1789 por Francisco Montana. Es la tercera ermita dedicada a San Antonio. La primera fue edificada por Churriguera en 1720 junto a la puerta de San Vicente. Fue demolida al trazarse el nuevo camino del Pardo, levantándose una segunda en 1770, un poco más al norte de la primitiva, en el lugar que hoy ocupa la estación del Norte. Se encargó la construcción a otro prestigioso arquitecto: Sabatini. Fue derribada cuando Carlos IV mandó cerrar los jardines de la Moncloa, terrenos en los que se hallaba la ermita. La tercera, cuya cúpula fue decorada por Francisco de Goya, fue declarada monumento histórico en 1905. Debido a la técnica utilizada por Goya, las pinturas de la cúpula fueron deteriorándose poco a poco, por lo que han sido restauradas en varias ocasiones. En 1928, Juan Moya, construyó una réplica de la ermita que se situó paralela a la primitiva, trasladándose a ésta el culto y dejando la original como museo.

fábrica de porcelana, real. 
En 1760, Carlos III creó la Real Fábrica de Porcelanas del Retiro, en el lugar que ocupó antiguamente la ermita dedicada a San Antonio de los Portugueses (luego de los Alemanes), y donde hoy se halla la estatua del Ángel Caído. Popularmente se la conoció como la fábrica de la "China", porque, para los españoles, la porcelana siempre fue china. Tuvo primero una influencia italiana y luego francesa. Aunque al principio, la pasta había que importarla, en su segunda etapa, se encontró en Vallecas una tierra muy parecida para la fabricación de porcelana, dando origen a la llamada "porcelana de Madrid". Algunas de las piezas aquí producidas se conservan en el Palacio Real de Madrid y en el de Aranjuez. Pero nuestra fábrica resultaba ser una competidora muy fuerte para la porcelana inglesa, y así, con la excusa de la guerra (de la Independencia), los ingleses, -¡nuestros aliados!- destruyeron la fábrica en su lucha contra las tropas francesas, eliminado así un país competidor. Por este motivo, Fernando VII creó la Real Fábrica de Porcelana de la Florida, para continuar la labor de la del Retiro. Posteriormente tomó el nombre de Real Fábrica de la Moncloa, perdurando hasta mediados del siglo XIX en que cerró. En 1935, Francisco Alcántara fundó la Escuela de Cerámica, situada también muy próxima a la Tinaja. Actualmente son dos escuelas administrativamente hablando, una municipal y otra nacional, pero en definitiva forman una sola.

iglesia de san pedro el viejo. 
Se dice que fue fundada por Alfonso XI, en el lugar que ocupaba una antigua mezquita árabe, en acción de gracias por su victoria en la conquista de Algeciras y a la victoria paralela en Madrid de los cristianos sobre los árabes en 1345. Sin embargo, está comprobado que esta parroquia es más antigua que la de San Andrés, lugar donde fue enterrado San Isidro en 1172, lo que demuestra que no pudo ser edificada por Alfonso XI, dado que su victoria fue muy posterior a la fecha en que San Isidro fue enterrado, dándose por supuesto que, en vida del santo ya existía la iglesia de San Pedro. Es más probable que hubiera otra iglesia situada más cerca de  Puerta Cerrada y que fuera Alfonso XI el que la trasladara a su actual emplazamiento.

iglesia de santiago. 
Se dice que su antigüedad se remontaba probablemente a la época romana. Fue derribada por orden de José I para dar mayor amplitud a las cercanías del Palacio Real y, en su lugar, se construyó la nueva iglesia de Santiago en 1814, que es la que vemos en la actualidad.

iglesia-hospital del buen suceso. 
Su historia es muy antigua y se remonta al siglo XVI. Carlos V mandó construir un hospital para enfermos de peste en la Puerta del Sol, entre la calle de Alcalá  y la carrera de San Jerónimo. Junto al hospital se levantó una iglesia. Cuando a mediados del siglo XIX fue reformada y ampliada la Puerta del Sol, tanto la iglesia como el hospital, fueron trasladados a la calle de la Princesa, entonces en el extrarradio, inaugurándose el nuevo edificio el 25 de marzo de 1868. Pedro de Répide, en Las calles de Madrid, describe la iglesia como de «gallarda estantería. De estilo indeterminado en el que se combinan elementos del gótico y del bizantino¯ (...) El campanil es muy esbelto y en el interior es de notar la bóveda de la cúpula que descansa sobre cuatro pilares y arcos torales y aparece perfectamente iluminada por cuatro grandes ventanas».

lhardy. 
Abierto en el número 9 de la carrera de San Jerónimo por el francés Emilio Huguenin Lhardy en 1839. Cuando murió el fundador, Lhardy se convirtió en una sociedad limitada compuesta por su viuda, Juana Garrigues, y sus hijos Agustín y Emilia. Agustín se encarga del negocio hasta su muerte en 1918, pasando la dirección a su yerno, Adolfo Temes, hasta que, en 1926, Emilia y Luisa Lhardy, hija y nieta respectivamente del fundador, deciden desvincularse del negocio familiar. Para evitar que la empresa se perdiera, fue concedida en explotación a tres de sus máximos colaboradores: Ambrosio Aguado, Frutos García y Antonio Feito, quienes pagaron 150.000 pesetas, la mitad de entrada y el resto a lo largo del año. En 1939, Frutos García cedió su parte a Aguado y Feito, S.A. que, en 1947, puso a su nombre la entidad Casa Lhardy, respetando su primitiva denominación.

murallas. 
Muhammad ibn-Abd al-Rahman, más conocido por Mohamed I, que reinó entre los años 852 y 886, mandó construir una torre atalaya para poder vigilar a los cristianos que pasaban por los pasos de Somosierra, Tablada y La Fuenfría. Al mismo tiempo, rodeó la fortaleza o almudena con una sólida muralla. Posteriormente, se construyó un alcázar para vigilar el cruce de caminos hacia Segovia, Zaragoza y Toledo, y evitar que las tropas castellano-leonesas llegaran a esta última ciudad, capital del reino musulmán. Esta muralla interior rodeaba el Alcázar y daba cobijo a los servidores, guardianes y soldados de la fortaleza; tenía una puerta denominada Arco de Santa María que comunicaba esta zona con la ciudad donde residía la población. La muralla seguía el siguiente itinerario: partía del Alcázar y seguía por la cuesta de la Vega, cuesta de Ramón (desaparecida) y subía por detrás del actual edificio de Capitanía General, calles del Factor, Rebeque y Bailén hasta llegar de nuevo al Alcázar.
Una segunda muralla, construida posteriormente por los cristianos en el siglo XII rodeaba la ciudad civil: partía del tramo de la muralla árabe de la cuesta de la Vega hasta las calles de Segovia, Bailén y Don Pedro. Continuaba por las cavas Baja y de San Miguel, calle de la Escalinata y desde la actual plaza de Isabel II, enlazaba con el Alcázar. Esta muralla exterior tenía cinco puertas de acceso o salida: la puerta de la Vega, situada en la cuesta de la Vega y que conducía a la vega del río; la puerta de Moros, en la plaza del mismo nombre, utilizada según la tradición por los musulmanes; la llamada puerta Cerrada, en la plaza del mismo nombre, así denominada por su peligrosidad, debido a los ladrones que se ocultaban por las noches en sus recodos a robar a quienes entraban o salían, lo que hacía que permaneciera cerrada la mayor parte del tiempo; la puerta de Guadalajara, situada en la plaza de Herradores, de donde partía el camino a dicha ciudad y por último, la puerta de Balnadú, situada en la plaza de Isabel II, cuyo nombre se desconoce el origen, aunque hay varias hipótesis. Una de ellas explica que procede de un árabe encargado del cuidado de la puerta; otra dice que procede de Bab al-Nadur, que significaría puerta de las Atalayas; también se dice que procede de Balneaduo o puerta de los Baños, por unos baños situados cerca de este lugar.
Ambas murallas se mantuvieron en perfecto estado hasta el siglo XVI pues estaba prohibida la construcción de casas junto a ellas. Pero la falta de espacio hizo que se utilizase la muralla cristiana como pared para adosar las viviendas desapareciendo poco a poco. Hacía la mitad del siglo XVII la muralla cristiana había desaparecido en su gran mayoría por la cantidad de viviendas que se habían levantado a ambos  lados de la misma. En la actualidad quedan algunos restos entre las calles Angosta de Mancebos y Yeseros (tapiados), Escalinata y Espejo (imposible su visión desde la calle) y en la calle del Almendro 15-17 (visibles) así como en la Cava Baja, 22 y 30 (visitrables). De la muralla árabe, los únicos restos visibles hasta el momento son los que se encuentran a la vista en la cuesta de la Vega aunque también hay algunos en los sótanos de los números 83 y 85 de la calle Mayor.
Posteriormente, en los siglos XVI y XVII, Felipe II y Felipe IV mandaron levantar cada uno una cerca o tapia mayor con fines fiscales y sanitarios. La última cerca fue derribada en 1868.

palacio de comunicaciones. 
Situado en parte de los Jardines del Buen Retiro, donde estuvo el parque de espectáculos que había desaparecido en 1903, perdiendo Madrid un lugar de diversión hasta que se inauguró en 1968 el Parque de Atracciones de la Casa de Campo. En 1905 comenzaron las obras del futuro edificio de correos a cargo de los arquitectos Palacios y Otamendi, siendo inaugurado en 1917.

Pasajes. 
El primero en construirse en 1839 fue el de San Felipe Neri, así llamado por ocupar el solar del derribado convento del mismo nombre, situado entre las calles Mayor, Bordadores y San Felipe Neri. Consistía en una galería con dos plantas dedicadas a tiendas de modas, objetos de lujo, quincalla y estampas. En 1846 se inauguró entre las calles Montera y Tres Cruces el Pasaje de Murga, llamado así por Manuel Murga, su propietario, aunque popularmente se le ha conocido por el Pasaje del Comercio, por pertenecer luego a la Compañía General Española del Comercio. Un año después lo abandonó la compañía no recuperándose nunca más comercialmente y terminando en completo abandono hasta que, en los años noventa del siglo XX, fue restaurado hallándose en perfecto estado hasta hoy. Es el único que existe actualmente.
Entre las calles Espoz y Mina y Victoria, en terrenos ocupados por el convento de la Victoria, Manuel Matheu construyó en 1847 el Pasaje Matheu, llamado también Bazar de la Villa y Corte. Tenía tres plantas dedicadas al comercio. En la actualidad se halla muy transformado, la cubierta acristalada ha desaparecido y se han instalado todo tipo de bares que en verano abarrotan de mesas y sillas el reducido espacio. Junto a este pasaje estuvo el Jordá o Nueva Galería, en los números 7 y 8 de las calles Espoz y Mina y Victoria respectivamente. Inaugurado en 1847 también, fue construido en los terrenos de la tahona de la Soledad. Llamado también Galería de Espoz y Mina, se dedicó a la venta de artículos de lujo, bisutería y sedería. Desaparecido en la actualidad. Y por último, el Pasaje Iris, abierto en septiembre de 1847 entre la Carrera de San Jerónimo número 12 y el 11 de Alcalá. Era propiedad de la Compañía General del Iris y tenía tres calles llamadas galerías "de Madrid", "de Londres" y "de París". En este último pasaje, los locales eran tan pequeños que no tuvo éxito desde el primer momento, permaneciendo la mayoría de ellos cerrados. El único local que sí tuvo afluencia fue un café que tenía puerta de entrada directa con la calle Alcalá , además de otra que comunicaba con el pasaje.

plaza mayor. 
La primera, llamada plaza del Arrabal, fue construida en el siglo XV, bajo el reinado de Juan II. Las casas tenían la fachada de ladrillo rojo, cinco pisos y 466 balcones. En 1619, Juan Gómez de Mora construyó la segunda que había comenzado dos años antes con el derribo de la anterior. Esta plaza medía 120 x 94 m. En 1631, durante tres días, se incendió destruyéndose toda la zona comprendida entre las calles Botoneras y Toledo. Una vez reconstruida esta zona, se sustituyen las cubiertas de plomo por tejas. La plaza tenía nueve entradas, seis descubiertas y tres bajo arcos. En 1672 sufre un segundo incendio en el que desaparece la Casa de la Panadería. El 16 de agosto de 1790 y durante diez días, la plaza sufrió un tercer incendio, el más devastador de todos, perdiéndose un tercio de su perímetro. Las obras de una nueva plaza, esta vez cerrada, según un proyecto de Juan de Villanueva, finalizaron en 1854, y cuyo aspecto se mantiene actualmente.

Retiro, el. 
El cuarto real de "retiro" tenía, en uno de sus lados una ventana que daba al altar de la iglesia del convento para que el rey pudiera oír misa. Empezó llamándose Cuarto Real de San Jerónimo, pero el conde duque de Olivares lo cambió por Casa Real del Buen Retiro, conservando el carácter primitivo de retiro, pero añadiendo el calificativo de buen, aludiendo al sentido de lugar de descanso. El Cuarto Real fue construido por orden de Felipe II con el fin de que el rey se retirara en Cuaresma, Semana Santa, luto... En cuanto al palacio, el pueblo  fue contrario a su construcción porque para poder costearlo se puso un impuesto sobre la carne y el vino. En su construcción trabajaron unos mil quinientos hombres que trabajaban ininterrumpidamente día y noche, incluidos domingos.

san isidro. 
Nació en Madrid hacia 1080, en el seno de una familia mozárabe. Fue bautizado Isidro en recuerdo de San Isidoro de Sevilla. Sus oficios fueron dos: pocero, encontrando varios pozos en la villa, y labrador. En el año 1110, cuando los almorávides intentaron invadir Madrid, se trasladó a Torrelaguna, donde conoció a María de la Cabeza, su mujer. El matrimonio se trasladó posteriormente a Caraquiz y Talamanca. Cuando regresaron a Madrid, Isidro empezó a trabajar como labrador para Iván de Vargas. Después del nacimiento de Illán, su único hijo, Isidro y María decidieron hacer voto de castidad, ofreciendo su matrimonio a Dios. Por este motivo, María e Illán se marcharon por un tiempo a Caraquiz. San Isidro murió el 30 de septiembre de 1172 y fue enterrado en el cementerio de la parroquia de San Andrés. Santa María de la Cabeza regresó de nuevo a Caraquiz, dedicando su vida al cuidado de la ermita de dicho lugar. San Illán, a la muerte de su padre, se quedó un tiempo en Madrid y luego se retiró a una ermita de la provincia de Toledo.

virgen de la almudena, la
En realidad, hay muchas teorías sobre el origen del nombre de esta virgen tan querida por los madrileños. Hay otra tradición que dice que toma el nombre de la palabra  árabe "almudayna" que significa ciudadela, refiriéndose a la ciudad que estaba rodeada por la muralla donde apareció. López de Hoyos deriva almudena de almut, que quiere decir ciudadela o medina. Y según él, puede derivar de dos caminos: del almud de trigo con que taparon la imagen para ocultarla y de la iglesia de Santa María, que en tiempos muy remotos, al parecer, fue templo de Serapis y que estaba representado por un almud. Otra explicación del origen del nombre la da Vera Tassis, quien descifra el nombre de la virgen de la siguiente manera: AL-alma (que significa virgen en hebreo), MU-mater o muller, DE-dei, NA-natus. Sea cual sea el origen del nombre, la Virgen de la Almudena pasó automáticamente a ser la más querida por los madrileños convirtiéndose en la patrona de la Villa.

Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 10ª edición. 6,50€.

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