miércoles, 27 de febrero de 2013

LOS ANTIGUOS FOSOS MEDIEVALES


Las Cavas Baja y la de San Miguel, deben su nombre a que en tiempos de los árabes, no eran tales calles, sino unos fosos o minas subterráneas que los propios árabes tenían para entrar o salir en caso de guerra sin ser vistos. Eran utilizados tanto por los árabes como por los cristianos, dependiendo de quienes dominaban la ciudad.

A pesar de los sugestiva que parece esta afirmación, nada de ello hay cierto. Nada se sabe de minas que utilizaran los árabes o los cristianos para salir y entrar sin ser vistos. Las Cavas Baja y de San Miguel constituyeron el foso defensivo que rodeó la muralla cristiana por el este cuando ésta se construyó en el siglo XII y que se nutrían del agua de la laguna existente en lo que hoy es la Plaza Mayor y de la otra laguna situada frente a la Puerta Cerrada, en la plaza de igual nombre. 

Al ser derribada la muralla, las cavas fueron rellenadas convirtiéndose en las calles que hoy conocemos.

Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 10ª edición. 6,50€.


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