sábado, 16 de febrero de 2013

LA CALAVERA DE SAAVEDRA FAJARDO


En el lugar que hoy se levanta el bello palacio del BBVA (Banco Bilbao Vizcaya Argentaria), antigua residencia del marqués de Salamanca, estuvo primeramente el convento de agustinos recoletos que dio nombre al paseo de Recoletos. El convento fue fundado por doña Eufrasia de Guzmán en 1592 y el edificio se terminó de construir en 1620.

La anécdota de este convento la constituía una calavera, la del escritor y diplomático Diego Saavedra Fajardo, curioso hombre que, habiéndose doctorado en jurisprudencia, ejerció como embajador ante la Santa Sede, lo que le valió una canonjía en Santiago de Compostela, cargo que no llegó a ocupar porque ni siquiera fue ordenado sacerdote. Fue más conocido por los libros que escribió en sus ratos libres. 

Pues bien, volviendo a su calavera, los agustinos la utilizaban en los catafalcos de los entierros hasta que el convento fue derribado. 

Mas, lo curioso de este convento no termina aquí. 

Los agustinos habían recibido como donación una hacienda en el antiguo pueblo de Canillas y el vino que de aquí obtenían, lo vendían en una bodega del convento, bodega que con el tiempo llegó a ser muy famosa. * (Ver convento de Recoletos).

Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 10ª edición. 6,50€.

No hay comentarios:

Publicar un comentario