sábado, 23 de febrero de 2013

LA MONJA QUE POSO PARA UN CUADRO

El cuadro que representa a la Virgen de la Soledad, verdadero nombre de la Virgen de la Paloma, parece ser que se trata en realidad de una monja que posó para el cuadro. 

Si se fijan bien, verán que la Virgen aparece con hábito blanco, toca negra y un rosario entre las manos. 

Antonio Velasco Zazo, en su libro Culto de ayer y de hoy, es el único que afirma que el cuadro es un retrato de una joven que iba a profesar como monja, encargado por su padre antes de que entrase en el convento. 

Hay autores que apuntan que la virgen o la monja, tiene aspecto de embarazada, ya que, aparentemente, tiene el vientre hinchado, pero no hay pruebas de ello


Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 10ª edición. 6,50€.

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