domingo, 25 de noviembre de 2012

UN RECUERDO PARA VELAZQUEZ


La plaza de los Ramales se construyó en el solar de otra parroquia derribada, la de San Juan.
Fue fundada -según se cuenta- en tiempos de la dominación romana. 

Si ya es lamentable que fuera demolida una de las parroquias más antiguas de Madrid, doblemente lo es porque aquí fue enterrado Velázquez, el más universal de nuestros pintores. 
Sus restos, junto con la lápida que señalaba el lugar del enterramiento, desaparecieron al ser derribada la iglesia. 

La columna, coronada con una cruz, estuvo previamente situada en el centro de la plaza y recordaba que, en algún lugar de la plaza, reposaba en la desaparecida iglesia. 

Con la remodelación de la plaza en el año 2000 para construir un aparcamiento para residentes, aparecieron los cimientos de la iglesia de San Juan y se buscó infructuosamente los restos de Velázquez. Concluidas las obras, la columna se colocó de nuevo en la plaza.

Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 10ª edición. 6,50€.

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