jueves, 18 de septiembre de 2014

Y otro árbol que se cae, uno que perdía “sabia”





Ayer, ante la caída inminente de otro árbol, en el jardín de la Biblioteca Nacional, se hizo preciso llamar a los bomberos para que lo cortaran por el peligro que suponía. El lateral del paseo de Recoletos se cortó para que los bomberos pudieran realizar su trabajo. Hasta aquí, la noticia que, por desgracia, ya está siendo habitual en los últimos días. Sin embargo, ojipláticos nos hemos quedado al leer que «el árbol sacrificado tiene desde hace muchos meses una brecha por la que pierde sabia». 

¡Señor, señor, qué dolor de ojos!

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