miércoles, 24 de septiembre de 2014

Ana Botella negocia ampliar el cierre al tráfico con los vecinos de Chueca y Malasaña




Y siguiendo con esta drástica medida de cerrar el tráfico en el centro, nuestra querida y nunca bien ponderada alcaldesa quiere añadir dos barrios más dentro del perímetro para antes de mayo de 2015: Chueca y Malasaña.

Los residentes de Sol y Justicia, cuyo espacio se cerrará el 1 de enero próximo al tráfico, contarán con “diez pases” al mes para vehículos ajenos. O sea, para que familiares y amigos puedan hacerles visitas. «El resto de los vehículos solo podrán circular por las grandes arterias y a los 13 aparcamientos ubicados en el área restringida. Las infracciones se vigilarán con 22 cámaras de seguridad y se castigarán con multas de 90 euros». Y ojito! Entras en la zona prohibida con la idea de aparcar en un párking público, te encuentras el cartel de “Completo” y ¡multa que te cayó por circular por zona prohibida! ¡A ver quién es el guapo que osa volver a intentar aparcar en un aparcamiento con el consiguiente riesgo de tamaña multa!


Con esta medida nos da que los aparcamientos públicos del centro se van a quedar vacíos.


(Con la picaresca que caracteriza a los madrileños, seguro que más de uno que no tenga familia o amigos o, simplemente prescinda de ellos y les diga “venir en transporte público”, se estará frotando las manos pensando en vender esos diez pases mensuales y sacarse un dinerito).

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