Ir al contenido principal

VISITA "G"


¿Quién no se ha preguntado alguna vez lo que significa el rótulo "Visita G" situado en muchas calles del centro de Madrid? 

La "Visita G" está relacionada con la regalía de aposento, explicada en otro apartado. 

"Visita G" significa Visita General de la Regalía de Aposento, y consistía en una visita o inspección que se realizó en 1740, con el fin de facilitar la recaudación de impuestos. Para ello, se ordenó por primera vez en 1751, rotular las calles y numerar las casas y manzanas. Esto se hizo en unos azulejos de cerámica que aún se conservan en gran número de casas del centro de Madrid.

Este sistema era muy confuso, pues dio lugar a que hubiera varias calles con el mismo nombre y números de casas repetidos dentro de una misma calle, ya que correspondían a distintas manzanas. 

Como se daba el caso de que existían hasta cinco calles con el mismo nombre y calles con varias denominaciones, el marqués viudo de Pontejos, corregidor de Madrid, abolió el 10 de marzo de 1835 el sistema de numeración por manzana, estableciendo el de pares a la derecha e impares a la izquierda en cada calle, partiendo del punto más cercano a la Puerta del Sol, sistema que se mantiene actualmente (la numeración correlativa para las plazas no se estableció hasta 1860). 

Además, reformó el nombre de 240 calles, casi la mitad de todas las existentes en aquel entonces, implantando la costumbre de utilizar nombres de personajes y hechos gloriosos. 

Es a partir de este momento cuando el callejero se convierte en reflejo de los cambios políticos que caracterizaron la segunda mitad del siglo pasado, iniciando una costumbre que no se ha perdido en nuestro siglo.

Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 10ª edición. 6,50€.


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué El Corte Inglés se llama así?

¿Por qué el edificio del Teatro Real tiene forma de ataúd?

El Teatro Real se construyó en el solar del antiguo teatro de los Caños del Peral que fue derribado por su mal estado en 1817. Un año más tarde, comenzó la construcción del nuevo teatro que se prolongó a lo largo de más de treinta años, siendo inaugurado en 1850 por la reina Isabel II. La planta del teatro resultó muy forzada por el solar que ocupaba, lo que había obligado al arquitecto Antonio López Aguado a articular la sala y el escenario de tal manera que quedaron muchos espacios vacíos así como un difícil tránsito a través de las alas y de las cajas de escaleras. Como la entrada por la plaza era de uso exclusivo para la familia real, y el público entraba por la fachada posterior en la plaza de Isabel II, los espectadores se veían obligados a recorrer interminables pasillos y escaleras. Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico señaló que «este edificio [el teatro] tiene la planta mas ingrata que para un edificio de esta clase ha podido elegirse». En cualquier callejero de Madrid…

¿Por qué Madrid se llama así?