Ir al contenido principal

Un cuento, especial para Jacinto





Érase una vez, un hacedor de carteles grandes de luces de colores, el mejor del mundo mundial. Su ilusión habría sido hacer el Tío Pepe, un andaluz muy famoso de la Villa y Corte. Pero para hacer ese famoso jerezano tendría que haber nacido, por lo menos, por lo menos... treinta años antes.

Y el hacedor de carteles de colores entró un día en una corrala arrasando: “Buenas... hay alguien que pueda pasarme una vista de Madrid, una muy concreta, la de P. Schild?”. Y entonces, una princesa le dijo “yo tengo esa vista, te la puedo enviar con una de mis palomas mensajeras si quieres”.

El hacedor de carteles de colores le dio las gracias y se despidió, no muy correctamente, diciendo “y un capón para la princesa”.

Y desde ese día, cada vez que él se despedía así en la corrala la princesa le contestaba “y una patada en la espinilla para arancetano” (es que el hacedor vive en una ciudad “Real”: Aranjuez).

A la gente de la corrala no les gustó la despedida del “capón”, pero poco a poco fueron conociendo su humor tan “especial” y, al poco tiempo, le aceptaron.

Y un día el hacedor de carteles de colores le dijo a la princesa: te voy mandar un paquete a través de 3M, que significa Mercurio, Mensajeros, Madridrileños.

Pero lo que no dijo es que ese mensajero de la “furgo” era muy especial: transportaba princesas

Y aquí está la prueba de que el cuento se hizo realidad  :)))))


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué el edificio del Teatro Real tiene forma de ataúd?

El Teatro Real se construyó en el solar del antiguo teatro de los Caños del Peral que fue derribado por su mal estado en 1817. Un año más tarde, comenzó la construcción del nuevo teatro que se prolongó a lo largo de más de treinta años, siendo inaugurado en 1850 por la reina Isabel II. La planta del teatro resultó muy forzada por el solar que ocupaba, lo que había obligado al arquitecto Antonio López Aguado a articular la sala y el escenario de tal manera que quedaron muchos espacios vacíos así como un difícil tránsito a través de las alas y de las cajas de escaleras. Como la entrada por la plaza era de uso exclusivo para la familia real, y el público entraba por la fachada posterior en la plaza de Isabel II, los espectadores se veían obligados a recorrer interminables pasillos y escaleras. Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico señaló que «este edificio [el teatro] tiene la planta mas ingrata que para un edificio de esta clase ha podido elegirse». En cualquier calleje

¿Por qué los madrileños llaman Lista a la calle de José Ortega y Gasset?

La calle de José Ortega y Gasset recibió este nombre en 1955, cuando se eliminó su primera denominación, calle de Lista, el cual se asignó en 1871 y estaba dedicada al sacerdote, escritor y matemático sevillano del siglo XVII, Alberto Rodríguez Lista y Aragón.  A pesar de los años transcurridos desde que recibió su nueva denominación, popularmente, los madrileños la siguen llamando Lista, quizá también por la permanencia del nombre en la estación de metro. Del libro “Los porqués de Madrid”, Isabel Gea. Ediciones La Librería. ___ edición. ___ €. http://www.edicioneslalibreria.es/  

Origen del nombre de Moncloa

El distrito de Moncloa debe su nombre a los condes de Monclova (con v) ‑título que ostentan actualmente los duques del Infantado-, dueños de gran parte de los terrenos donde hoy se asienta el distrito.  Los condes residían en el antiguo palacete de la Moncloa el cual pasó a distintos propietarios y fue destruido durante la Guerra Civil, por ser toda esta frente de batalla.  El actual palacio de la Moncloa, mucho menor en tamaño, se construyó imitando el estilo antiguo del primitivo.  Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, 2ª parte Isabel Gea. Ediciones La Librería. 5ª edición. 6,50€. http://www.edicioneslalibreria.es/