Ir al contenido principal

UNAS RUINAS DESCONOCIDAS


¿Se han fijado en unas pequeñas ruinas que hay en el parque del Retiro? 
Están situadas cerca de la confluencia de las calles O'Donnell y Menéndez Pelayo. Proceden de la ermita románica de San Pelayo y San Isidoro, situada extramuros de Ávila, junto a la puerta de Maladicha. Datan del siglo XII o XIII. 

¿Y qué hacen aquí? 
Con la desamortización de Mendizábal en 1836, fueron adquiridas por Emilio Rotondo de Nicolau quien vendió los restos al Estado por 18.000 pesetas. Primero fueron trasladadas a los jardines del Museo Arqueológico con el encargo a Ricardo Velázquez de su restauración. 

La Real Academia de San Fernando se opuso y las ruinas pasaron al Ayuntamiento que, en 1897, decidió colocarlas en el parque del Retiro, al lugar que hoy ocupan. Así se hizo en recuerdo de las ocho ermitas que hubo antaño en el Retiro. Cánovas del Castillo tuvo mucho interés en que se reconstruyera la ermita, pero a su muerte, el proyecto se perdió en el olvido.

Las ruinas sólo conservan la cabecera de la ermita, parte de los muros y una portada de cuatro arquivoltas de medio punto que se apoyaban en dos columnas. En 2006 Ávila reclamó las ruinas.

Del libro "Curiosidadesde y anécdotas de Madrid". Isabel Gea. Ediciones La Librería. 10ª edición. P.V.P. 6,50€
Compra online: www.edicioneslalibreria.es

Comentarios

Entradas populares de este blog

ASILO DE SANTA CRISTINA X

¿Por qué el edificio del Teatro Real tiene forma de ataúd?

El Teatro Real se construyó en el solar del antiguo teatro de los Caños del Peral que fue derribado por su mal estado en 1817. Un año más tarde, comenzó la construcción del nuevo teatro que se prolongó a lo largo de más de treinta años, siendo inaugurado en 1850 por la reina Isabel II. La planta del teatro resultó muy forzada por el solar que ocupaba, lo que había obligado al arquitecto Antonio López Aguado a articular la sala y el escenario de tal manera que quedaron muchos espacios vacíos así como un difícil tránsito a través de las alas y de las cajas de escaleras. Como la entrada por la plaza era de uso exclusivo para la familia real, y el público entraba por la fachada posterior en la plaza de Isabel II, los espectadores se veían obligados a recorrer interminables pasillos y escaleras. Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico señaló que «este edificio [el teatro] tiene la planta mas ingrata que para un edificio de esta clase ha podido elegirse». En cualquier callejero de Madrid…

ASILO DE SANTA CRISTINA VIII