Ir al contenido principal

Origen del nombre e Chamberí




Chamberí surgió a principios del siglo XIX extramuros, pues la ciudad terminaba al norte, en los llamados antiguamente bulevares (Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta y Génova). 

En 1844, los chamberileros solicitaron al rey que el arrabal fuera declarado pueblo o que se incorporase a Madrid, ampliando la cerca e incluyendo así Chamberí. Como la propuesta no fue aceptada, hasta 1868 en que se derribó la cerca, Chamberí siguió siendo un arrabal con identidad propia, que quedó reflejada al ser incluido en Madrid, siendo uno de los barrios más castizos de la ciudad. 

Sobre el origen del nombre de Chamberí, hay varias teorías. 

Una de ellas explica que el barrio debe el nombre a un regimiento francés -el de Chambery- que durante la Guerra de la Independencia acampó en este lugar. 

Otras versiones apuntan que Chámbery era la ciudad francesa de donde procedía María Luisa Gabriela de Saboya, esposa de Felipe V, a quien le gustaba pasear por las tierras que forman el barrio hoy, por el parecido que encontraba con su tierra francesa. 

Por último, el nombre puede proceder de una quinta llamada Chámbery, cuya dueña era la cantatriz Benita Moreno, famosa a principios del siglo XIX.

Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 10ª edición. 6,50€.

Comentarios

  1. Hola Isabel,
    Hace tiempo que quiero contactarte por varias razones. Podrías facilitarme tu email? No encuentro aquí tu dirección y veo que tampoco por Google+ puedo escribirte. Gracias!
    Bea

    ResponderEliminar
  2. Hola Bea, me puedes escribir al correo que aparece en mi web, isabel_gea@mayrit.com :)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

ASILO DE SANTA CRISTINA X

¿Por qué el edificio del Teatro Real tiene forma de ataúd?

El Teatro Real se construyó en el solar del antiguo teatro de los Caños del Peral que fue derribado por su mal estado en 1817. Un año más tarde, comenzó la construcción del nuevo teatro que se prolongó a lo largo de más de treinta años, siendo inaugurado en 1850 por la reina Isabel II. La planta del teatro resultó muy forzada por el solar que ocupaba, lo que había obligado al arquitecto Antonio López Aguado a articular la sala y el escenario de tal manera que quedaron muchos espacios vacíos así como un difícil tránsito a través de las alas y de las cajas de escaleras. Como la entrada por la plaza era de uso exclusivo para la familia real, y el público entraba por la fachada posterior en la plaza de Isabel II, los espectadores se veían obligados a recorrer interminables pasillos y escaleras. Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico señaló que «este edificio [el teatro] tiene la planta mas ingrata que para un edificio de esta clase ha podido elegirse». En cualquier callejero de Madrid…

ASILO DE SANTA CRISTINA VIII