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La invasión de los mercadillos



Nuestra querida y nunca bien ponderada alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha vuelto a sacar otro conejo de la chistera: como cuenta El Mundo, va a regular de forma “inminente” la Ordenanza de Estímulo Económico y de Apoyo a las Pymes y a los Emprendedores cuyos «permisos se someterán a ‘criterios de objetividad, publicidad y concurrencia’ y se establecerán ‘unos requisitos para su autorización y desarrollo’, que pasará a centralizar el Área de Economía, Hacienda y Administración Pública».

¡Ponga un mercadillo en la plaza de su barrio, oiga! El Ayuntamiento, necesita hacer caja como sea y cobrar a los mercadillos por ocupación de plazas públicas le viene de perlas. Y mientras, los madrileños sufrimos constantemente el “secuestro” de las plazas por todo tipo de mercadillos


Pero nunca llueve a gusto de todos y, como es lógico, los gremios de hosteleros y comerciantes han puesto el grito en el cielo porque eso de la dinamización del comercio callejero no es otra cosa que competencia ilegítima y desleal. Como esgrime la Confederación Empresarial de Madrid (CEM), los mercadillos se limitan a pagar por la ocupación del suelo, mientras que el resto de comerciantes han de pagar tasas, alquileres, impuestos y seguros sociales que los integrantes de los mercadillos se ahorran. En algunas ocasiones incluyo existe un «fraude a los consumidores» que se acercan a comprar «productos elaborados artesanalmente cuando en estas ferias se venden productos industriales hechos en otros países.

http://www.elmundo.es/madrid/2014/02/22/5307bad1ca474127648b458d.html

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