En la
fachada del convento de la Encarnación hay una placa de cerámica muy antigua
que bajo pena de multa, se prohibía hacer aguas mayores. Os pongo la foto en el
blog.
El
barrio de Lavapiés, harto ya de oler a orín por todas sus calles, ha decidido colocar
unas señales muy originales para impedir que la gente siga “marcando
territorio”.


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