Ir al contenido principal

Janucá, la fiesta judía, ya está en Madrid





Ayer se celebró el inicio de la “fiesta de la luz” en la plaza de la Villa, organizada por la Casa Sefarad-Israel. Asistieron al acto la alcaldesa Ana Botella y el embajador de Israel Alon Bar. A su término se repartieron dulces típicos a los asistentes, como los “sufganiot” que son parecidos a los buñuelos rellenos y se bailó al son de ritmos típicos judíos. A los más pequeños se les regaló un “sebibon” que es una especie de peonza, típica de esta fiesta.

Los judíos celebran desde ayer el milagro que se produjo en el Templo de Jerusalén hace más de 2.200 años cuando los macabeos se rebelaron contra las fuerzas sirias de ocupación helenizadas. Para purificar el Templo prendió una vela con una pequeña cantidad de aceite que, milagrosamente, permaneció encendida durante ocho días. Desde entonces, la fiesta de Hanukah conmemora este milagro con el encendido de una vela cada día hasta completar el ciclo de las 8 velas.

Todos los años me digo lo mismo, que tengo que asistir a esta fiesta y nunca me acuerdo de la fecha. Suele coincidir con la Navidad cristiana, aunque este año se celebra antes porque el calendario judío es lunar, a diferencia del gregoriano que es solar.

La gente suele decir que Hanukah es “como la Navidad” porque también se reparten regalos para los peques de la casa, pero nada tiene que ver.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ASILO DE SANTA CRISTINA X

¿Por qué el edificio del Teatro Real tiene forma de ataúd?

El Teatro Real se construyó en el solar del antiguo teatro de los Caños del Peral que fue derribado por su mal estado en 1817. Un año más tarde, comenzó la construcción del nuevo teatro que se prolongó a lo largo de más de treinta años, siendo inaugurado en 1850 por la reina Isabel II. La planta del teatro resultó muy forzada por el solar que ocupaba, lo que había obligado al arquitecto Antonio López Aguado a articular la sala y el escenario de tal manera que quedaron muchos espacios vacíos así como un difícil tránsito a través de las alas y de las cajas de escaleras. Como la entrada por la plaza era de uso exclusivo para la familia real, y el público entraba por la fachada posterior en la plaza de Isabel II, los espectadores se veían obligados a recorrer interminables pasillos y escaleras. Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico señaló que «este edificio [el teatro] tiene la planta mas ingrata que para un edificio de esta clase ha podido elegirse». En cualquier callejero de Madrid…

ASILO DE SANTA CRISTINA VIII