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Un hombre muy cuco




Cerca de la plaza de Manuel Becerra, hay una calle dedicada a Antonio Toledano. 

Y ustedes se preguntarán ¿quien fue este buen señor? Pues un hombre de lo más cuco. 

Antonio Toledano tenía un negocio de compra-venta de lápidas de cementerios, que una vez pulidas, las vendía a los cafés como mesas de mármol. 

No era de extrañar que en alguna de ellas se le notara ligeramente la inscripción si se le pasaba la mano por debajo. 

Como no es muy frecuente agacharse a ver qué hay en el reverso de las mesas, es de suponer que poca gente llegara a saber el doble uso que recibían estas mesas.


Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, 2ª parte
Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 5ª edición. 6,50€.
 

Comentarios

  1. Esto se recoge en "La colmena".
    La escena de la película es magnífica

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  2. Hola Rafael,

    A mí me contó la anécdota un Teniente Copronel que conocí hace muchos años y que vivía en en la plaza de Manuel Becerra. él personalmente comprobaba la parte inferiorde las mesas de los cafés :)

    Gracias por la información.

    ¡Saludos madrileños!

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