Ir al contenido principal

La centenaria perfumería Álvarez Gómez cierra



Estamos en plenas fiestas de San isidro, patrón de Madrid. Para los que fuimos a colegios de curas y monjas, recordamos que hoy es el día de Nuestra Señora de Fátima y cantábamos aquello de “El 13 de mayo, la Virgen María, bajó de los cielos a Cova de Iría, Ave, ave, ave María...”

Así que buenas, isidriles y marianas mañanas desde mi Madrid del alma :)

Hoy la prensa viene triste una vez más: La centenaria perfumería Álvarez Gómez echa también el cierre, y van... la crisis se la ha llevado también por delante. Una perfumería que abrió sus puertas allá por 1899 primero en la calle Virgen de Peligros y, posteriormente en la de Sevilla hasta que, finalmente, recaló en la calle de Serrano, en plena Milla de Oro en 1952.

La lista de comercios tradicionales, los de toda la vida, que están desapareciendo por culpa de esta crisis se está haciendo ya muy larga. Madrid está triste, sus calles están tristes, sus habitantes están tristes. Pasear por cualquier calle es ver multitud de tiendas y negocios cerrados.Y suma y sigue.


Aquellos que coleccionamos fotos de edificios y comercios que van a formar parte de lo que yo llamo el Madrid desaparecido, que vayan corriendo a la calle Serrano, la perfumería está en liquidación y le quedan pocos días.

Pero no hay que perder la esperanza, algún día, Madrid resurgirá de sus cenizas y volverá la alegría a sus calles y a sus habitantes.

Besos y abrazos a tod@s y feliz tarde de lunes. Gracias como siempre por leerme en no sé cuántos sitios :)

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué El Corte Inglés se llama así?

¿Por qué el edificio del Teatro Real tiene forma de ataúd?

El Teatro Real se construyó en el solar del antiguo teatro de los Caños del Peral que fue derribado por su mal estado en 1817. Un año más tarde, comenzó la construcción del nuevo teatro que se prolongó a lo largo de más de treinta años, siendo inaugurado en 1850 por la reina Isabel II. La planta del teatro resultó muy forzada por el solar que ocupaba, lo que había obligado al arquitecto Antonio López Aguado a articular la sala y el escenario de tal manera que quedaron muchos espacios vacíos así como un difícil tránsito a través de las alas y de las cajas de escaleras. Como la entrada por la plaza era de uso exclusivo para la familia real, y el público entraba por la fachada posterior en la plaza de Isabel II, los espectadores se veían obligados a recorrer interminables pasillos y escaleras. Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico señaló que «este edificio [el teatro] tiene la planta mas ingrata que para un edificio de esta clase ha podido elegirse». En cualquier callejero de Madrid…

¿Por qué Madrid se llama así?