lunes, 13 de enero de 2014

Cenicero.



Entre las calles del Gobernador y de Atocha. 

Primero se llamó Redondilla o Redondilla Vieja, porque fue el sitio predilecto de Felipe II y los nobles de la época para pasear y ofrecer dulces a las damas. 

En un principio, el nombre de Cenicero lo debe a que se vendían aquí las cenizas de los hornos de Villanueva. 

Desde 1840 se denomina Cenicero en recuerdo de la defensa heroica de las tropas de Zumalacárregui frente a los carlistas en esta localidad de La Rioja, ocurrida en 1834.


Del libro “Los nombres de las calles de Madrid”, Isabel Gea.
5ª Edicion - Fecha de la publicación: 14 Mayo 1993
Precio  6.90 €. / Ebook 3.45 €.
Editorial: Ediciones La Librería.
 

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