Entre la calle de la Escalinata y la
costanilla de Santiago.
Según una leyenda debía su nombre a la primera fábrica
de sombreros que hubo en Madrid y que se estableció en esta calle.
Otra leyenda
cuenta que en esta calle vivía Juan Henríquez, clérigo de vida disoluta y amigo
del príncipe Carlos, a quien acompañaba en sus correrías y ejercía una gran
influencia sobre él, en contra de su padre Felipe II. Por este motivo, el
cardenal Espinosa le prohibió reiteradamente que siguiera visitando al
príncipe. Como el clérigo hacía caso omiso, el cardenal decidió darle un buen
susto organizándole su propio entierro. Y así, una noche en que el clérigo
volvía tarde de sus correrías, vio que de su casa salía un cortejo fúnebre, con
antorchas y cánticos lúgubres incluidos, que se dirigía a la parroquia de Santa
Cruz. Preguntó quién era el muerto y asombrado escuchó responder a varias
personas que se trataba de él mismo. Al entrar en su casa vio en una habitación
cuatro blandones y una mesa recubierta con un paño negro. Y los vecinos
insistiendo que el muerto era el clérigo. A la mañana siguiente pudo comprobar
el acta de defunción que había en la citada parroquia y cuando regresó a su
casa encontró la puerta cerrada y sellada y, sobre el tejado, su bonete teñido
de rojo y clavado en un palo. Al final un familiar le llevó a la cárcel de la Inquisición, en
Toledo, donde después de permanecer cuatro años, regresó a Madrid bien
corregido. Durante los cuatro años de arresto, su bonete estuvo sobre un palo
delante de su casa.
Del libro “Los
nombres de las calles de Madrid”, Isabel Gea.
5ª Edicion - Fecha de la
publicación: 14 Mayo 1993
Precio 6.90 €. / Ebook 3.45 €.
Editorial: Ediciones La
Librería.
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