sábado, 24 de mayo de 2014

Día de reflexión





Aparte de reflexionar el voto para mañana, quien vaya a votar, claro, hay algo que invita a la reflexión por la pérdida que supone para el patrimonio histórico-artístico de Madrid y los madrileños: las fachadas de los comercios tradicionales.

Hace unos días me escribía Vicente Patón, arquitecto y presidente de Madrid, Patrimonio y ciudadanía, dándome las gracias, como siempre, por mis resúmenes de prensa y me comentaba que estos últimos días mi resumen más parecía una necrológica: «es tremendo pero las noticas que recoges de prensa son cada vez más “necrológicas”. Tras el certificado de defunción del Albéniz, viene el del conjunto de Canalejas, y ese horror que proponen de convertir la Plaza de España en un “shopping” tipo mini AZCA, que para más oprobio llaman Cervantes.»

Hoy, El País, trae una noticia “necrológica” que nos tiene que hacer reflexionar: recoge 17 fachadas desaparecidas sin que el Ayuntamiento haya dicho ni pío. Fachadas catalogadas para su conservación en 1997 y que, a día de hoy, nada tienen que ver con lo que fueron antaño. La Agencia de Gestión de Apertura de Actividades Económicas, del Ayuntamiento (ANGLA), no tiene constancia de los cambios sufridos en las fachadas de numerosos establecimientos tradicionales madrileños.

Como señala el arquitecto Vicente Patón en el artículo, «el catálogo de tiendas es un desastre. Un propietario llega, cambia lo que hay, aunque esté protegido, y no pasa nada. Es una pena. Se está malversando, por absoluta indiferencia, un patrimonio que está muy conectado con el urbanismo de la ciudad”».

Por otra parte, la Asociación de Comercios Centenarios de Madrid se queja de la falta de ayudas para un patrimonio que es muy caro de cuidar y mantener e, incluso, puede suponer una trampa para el nuevo propietario del local cuando pretende llevar a cabo unas obras y se topa con la negativa del Ayuntamiento por estar catalogado.

Así que lo más fácil, es tirar lo que haya de conservarse y adaptar la fachada al nuevo negocio, es lo que se llama política de hechos consumados.

Entre los años 1980 y 1988, la Cámara de Comercio e Industria de Madrid publicó varios tomos dedicados a lo que ellos mismos titularon para la serie “Establecimientos Tradicionales Madrileños”. Cada uno de ellos estaba dedicado a una zona de ña ciudad hasta llegar al 8º que comprendía “la periferia de Madrid y pueblos de la Comunidad”. Una obra básica de consulta para aquellos que quieran conocer los orígenes e historia de las tiendas tradicionales de Madrid: ultramarinos, lecherías, carbonerías, papelerías, mantequerías, panaderías, fontanerías, imprentas, cesterías, esparterías, numismáticas, gorras y sombreros, artículos militares... y tantos y tantos comercios que hemos conocido y que, silenciosamente, han ido desapareciendo.

Del catálogo de los ocho tomos, cientos de comercios de entonces, desconozco los que  quedan en la actualidad. Mejor no saberlo.


¡Buen sábado para tod@s!

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