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LA PATRONA POPULAR DE MADRID


La patrona no oficial, pero sí popular de Madrid, sin duda alguna es la Virgen de la Paloma. 

Su devoción data de 1790, cuando en un corral que las monjas de Santa Juana tenían alquilado para matadero de reses, apareció un cuadro de Nuestra Señora de la Soledad, más conocido por la Virgen de la Paloma. 

El cuidador del corral -hombre de pocas luces- después de encontrarlo, le quitó el marco para utilizarlo como leña y regaló la pintura a un chiquillo llamado Juan Antonio Salcedo, quien, a su vez, a cambio de unas perrillas, se lo entregó a su tía Andrea Isabel Tintero. Ésta, limpió la pintura, le puso un marco y lo colgó en el portal de su casa, situada en la calle de la Paloma. 

Poco a poco pasó a ser conocida por la Virgen de la Paloma y su fama de milagrosa se extendió rápidamente. 

Con el tiempo, se hizo necesario que la virgen tuviera un pequeño lugar para el culto. Así, se alquiló el corral donde fue hallado el cuadro y con el dinero recaudado, se levantó una capilla en octubre de 1796. 

Isabel Tintero fue nombrada su sacristana y cuidadora. 

En 1913 se construyó la iglesia de la Virgen de la Paloma a donde se trasladó el cuadro de la virgen. Y ¿saben cuál es el verdadero nombre de esta iglesia? No es iglesia de la Paloma, como se la conoce popularmente, sino San Pedro el Real, denominándose el Real, para diferenciarla de la de Pedro el Viejo.

Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 10ª edición. 6,50€.

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