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EL UNICO TALLER DE ORGANILLOS DE MADRID


El organillo que tanto acompaña en fiestas y verbenas con su peculiar sonido, fue inventado a finales del siglo XIX por el fraile italiano Gilberto d’Atosta. 
En 1883 los hermanos Luis y Gerardo Apruzzese trajeron a Madrid los primeros organillos y montaron una fábrica de éstos en la costanilla de San Andrés. Posteriormente, Luis se separó de su hermano y se estableció en la calle de Luzón (hoy Señores de Luzón) donde nació Antonio, el último de la familia dedicado al organillo. 
Antonio Apruzzese montó su taller en la carrera de San Francisco 7, esquina a la calle de las Aguas donde trabajó hasta pasados los ochenta años de edad grabando, punteando y afinando organillos. 
A su muerte, a mediados de los años noventa del siglo XX, la familia Ochoa del Olmo adquirió el taller con las piezas que había dentro y, en la actualidad, mantiene vivo el Museo del Organillo, con ocho organillos, alguno de más de cien años, construido por el propio Apruzzese. 


El museo permanece cerrado la mayor parte del tiempo ya que sus propietarios (dos generaciones) trabajan en otras actividades pero alquilan los organillos en las fiestas de la Paloma o San Isidro.

Del libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, Isabel Gea.
Ediciones La Librería. 10ª edición. 6,50€.

Comentarios

  1. Hola Mayrit. He llegado a ti gracias al blog de Antiguos cafés de Madrid y otras cosas de la villa. Acabo de publicar un post sobre un organillero que tenemos en Barcelona y quería saber más sobre el taller Apruzzese de Madrid. Leí que había cerrado en 2008 y tenía curiosidad por saber qué fue de los organillos. Ahora ya sé que los conservan.

    El enlace a mi post, por si te interesa leerlo http://srabsenta.blogspot.com.es/2013/02/trevor-apsimon-su-organillo-callejero-y.html
    Saludos

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