Ir al contenido principal

San Isidro Labrador.



Entre las calles del Ángel y Don Pedro. 

San Isidro (h. 1080-1172), fue bautizado con el nombre de Isidoro, por San Isidoro de Sevilla. 

Primero fue pocero y se dice que no hubo ningún pozo que abriera sin que hubiera agua en abundancia, aunque fuera en tierras secas o estériles. 

Cuando en el año 1110 los musulmanes sitiaron Madrid, San Isidro huyó a Torrelaguna donde se casó con Santa María de la Cabeza. De regreso a Madrid entró al servicio de Iván de Vargas, que tenía unas tierras al otro lado del Manzanares. 

Entre los numerosos milagros que se cuentan del santo están el de los ángeles dirigiendo el arado mientras él rezaba, y el del pozo del que elevó las aguas para rescatar a su hijo al cual había caído. 

Fue enterrado en el cementerio de la iglesia de San Andrés y cuando en 1212 fue exhumado por primera vez, el cuerpo apareció en perfecto estado, por lo que se decidió trasladarlo al interior de la iglesia. Tras varios traslados, los cuerpos de San Isidro y Santa María de la Cabeza reposan, definitivamente, en la colegiata de San Isidro, donde permanecen en la actualidad.

Del libro “Los nombres de las calles de Madrid”, Isabel Gea.
5ª Edicion - Fecha de la publicación: 14 Mayo 1993
Precio  6.90 €. / Ebook 3.45 €.
Editorial: Ediciones La Librería.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ASILO DE SANTA CRISTINA X

¿Por qué el edificio del Teatro Real tiene forma de ataúd?

El Teatro Real se construyó en el solar del antiguo teatro de los Caños del Peral que fue derribado por su mal estado en 1817. Un año más tarde, comenzó la construcción del nuevo teatro que se prolongó a lo largo de más de treinta años, siendo inaugurado en 1850 por la reina Isabel II. La planta del teatro resultó muy forzada por el solar que ocupaba, lo que había obligado al arquitecto Antonio López Aguado a articular la sala y el escenario de tal manera que quedaron muchos espacios vacíos así como un difícil tránsito a través de las alas y de las cajas de escaleras. Como la entrada por la plaza era de uso exclusivo para la familia real, y el público entraba por la fachada posterior en la plaza de Isabel II, los espectadores se veían obligados a recorrer interminables pasillos y escaleras. Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico señaló que «este edificio [el teatro] tiene la planta mas ingrata que para un edificio de esta clase ha podido elegirse». En cualquier callejero de Madrid…

ASILO DE SANTA CRISTINA VIII