Después de casi treinta y dos años “escondida” desde que publiqué mi primer libro en 1983 pienso que ya es hora de contar algo sobre mi vida profesional. Será un poco extensa esta exposición de “Algo sobre mí”, pero es que treinta y dos años dan mucho de sí ;). Así que empezamos: Me llamo Isabel Gea (en RRSS soy conocida como Mayrit) y poca gente me conoce en persona. Me gusta pasar desapercibida y creo que lo he conseguido. Mi interés por Madrid empezó en 3.º de carrera de Periodismo cuando entré a hacer prácticas en un periódico y me encargaron que hiciera un reportaje sobre el origen del Metro en la capital. Pertenezco a la 5.ª promoción de licenciados en Ciencias de la Información rama de Periodismo. En 1989 publiqué mi primer libro Casas, cosas y casos de Madrid (el verdadero título era por orden alfabético: casas, casos y cosas pero el editor, Kaydeda, le cambió el orden de las palabras). Un año más tarde empecé a publicar en Ediciones La Librería y salió a la ...
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ResponderEliminarHola Mayrit, pues si hay Asilo para rato como nos dijiste, con este nuevo capítulo, tenemos lectura para rato. Veo que todo se va a complicar con el campamento de mendigos. Hasta pronto con mi próximo comentario! Anne
ResponderEliminarHola Mayrit
ResponderEliminarTardé bastante en leer a fondo este capítulo sobre el campamento para los mendigos. No imaginaba que el hospital Clínico había sido es espacio ocupado por él cuando pasaba por Cristo Rey e Isaac Peral para ir a mi colegio francés en los años 60 y 70. ¡Que tristeza sentí al leer este capítulo a pesar de todo! Qué pobreza reinaba en Madrid, si en el fondo los del Ásilo de Santa cristina estaban en mucha mejor situación que los pobres mendigos que se "depositaban" y, en cierto modo, se hacían desparecer de la vista como sea, impidiéndoles escaparse del campamento. Este hecho de ducharles, raparles y desinfectarles a la fuerza recuerda todos los campos de concentración y poco sabemos de lo que pasó luego con esta pobre gente. Te felicito por la investigación que hiciste sobre el Ásílo de Yeserías también que, por cierto, tiene cambiantes nombres. Gracias por todos los documentos aportados.
Todo termina con el traspaso a la Facultad de medicina y el campamento de mendigos se transforma en un hospital de campaña para los heridos de Annual, con barracones de madera como los de mi escuela de Lens (Francia) en 1946, lo que no deja de ser muy precario, frío y con malas instalaciones de agua. Qué épocas aquellas y ¡nos quejamos de la nuestra actual!
Un abrazo
Anne
Efectivamente Anne, en aquella época había mucha miseria y pocos medios para combatirla. Y a los que encerraban en campamenetos, la primera medida era desinfectarlos para evitar la propagación de enfermedades como la sarna, piojos y demás. Lo cierto es que Madrid nunca supo cómo afrontar el tema de los mendigos que pedían limosma en la calle.
ResponderEliminarUn abrazo,
"Mayrrit"