Ir al contenido principal

Los “alleycar” están de moda en Madrid (especial para Javier Centenera)


Reconozco mi desconocimiento de la palaba alleycar. Y no soy la única, a la policía municipal le pasa lo mismo, reconocido por la misma. Se trata de carreras clandestinas de bicicleta por todo Madrid. El premio nunca es en metálico, suelen ser camisetas o gorras con el nombre de la carrera. Las convocatorias se han por las redes sociales, en algunas tiendas y mediante el boca a boca. Se fija el día, hora, punto de partida y meta y cada ciclista tiene que llegar en el menos tiempo posible trazándose su propia ruta, la que considera más corta.

Estas carreras de bicis se inspiran en los bicimensajeros yanquis que entregan los paquetes a toda velocidad sorteando los coches, Hay tres paradas obligatorias que simulan los destinos de entrega ficticia: La Gran Vía, la Colón y el paseo de la Castellana.

Uno de los que ha ganado dos carreras cuenta que lo hace con una bicicleta de piñón fijo y sin frenos ¡toma ya! Para frenar tiene que pisar muy fuerte los pedales en sentido contrario, lo que en el argot se llama “clavar la pedalada”.

Pues nada, a partir de ahora nos fijaremos en estos locos ciclistas que adelantan a toda velocidad.



Comentarios

Entradas populares de este blog

ASILO DE SANTA CRISTINA X

¿Por qué el edificio del Teatro Real tiene forma de ataúd?

El Teatro Real se construyó en el solar del antiguo teatro de los Caños del Peral que fue derribado por su mal estado en 1817. Un año más tarde, comenzó la construcción del nuevo teatro que se prolongó a lo largo de más de treinta años, siendo inaugurado en 1850 por la reina Isabel II. La planta del teatro resultó muy forzada por el solar que ocupaba, lo que había obligado al arquitecto Antonio López Aguado a articular la sala y el escenario de tal manera que quedaron muchos espacios vacíos así como un difícil tránsito a través de las alas y de las cajas de escaleras. Como la entrada por la plaza era de uso exclusivo para la familia real, y el público entraba por la fachada posterior en la plaza de Isabel II, los espectadores se veían obligados a recorrer interminables pasillos y escaleras. Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico señaló que «este edificio [el teatro] tiene la planta mas ingrata que para un edificio de esta clase ha podido elegirse». En cualquier callejero de Madrid…

ASILO DE SANTA CRISTINA VIII