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La fábrica CLESA tiene los días contados





La constructora Metrovacesa, su propietaria actual, ha solicitado hace unos días la licencia municipal para poder derribar la fábrica que construyó Alejandro de la Sota en 1961, en la avenida del Cardenal Herrera Oria (también conocida como carretera de la Playa).

La Comunidad de Madrid ha instado al Ayuntamiento a proteger el edificio pero evita dar la orden de paralización del derribo con lo cual, le ha pasado la “patata caliente” al Ayuntamiento. Como cuenta El País «la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid (PP) envió una carta al área municipal de Urbanismo (PP) la semana pasada solicitando que se blinde el inmueble. Sin embargo, declinó brindarle protección regional, aduciendo que tiene menos de 50 años de antigüedad y no conserva maquinaria industrial en su interior. Además, según la Comunidad, esa protección debe permitir dar un nuevo uso al edificio».

El Colegio de Arquitectos por su parte ha pedido al Ayuntamiento que este abra un expediente de protección que, al menos, paralizaría provisionalmente la demolición de un edificio que es un referente de la arquitectura industrial española.

El Área de Urbanismo se ha comprometido a estudiar el caso. El problema está en que se está elaborando el nuevo Plan General de Ordenación Urbanística el cual está revisando el valor histórico y artístico de 17.000 edificios y, según Urbanismo, CLESA es un edificio más y no se le puede privilegiar saltándose la cola. O sea, que cuando le toque el turno, la fábrica será ya un puñado de cascotes.Con solo una resolución del director de patrimonio Artístico quedaría congelado el derribo.

El Ayuntamiento se comprometió en 2001 incluir este edificio en el Catálogo de Elementos Protegidos junto con otros 370 más para evitar que pase lo que le ocurrió a La Pagoda.

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