viernes, 14 de marzo de 2014

Detenido un hombre ebrio por empotrar su coche en la estación Rubén Darío





A las 3 de la madrugada, un BMW que perdió el control de su vehículo en la glorieta de Rubén Darío, se llevó por delante parte del mobiliario urbano, un árbol y un par de persianas de un edificio para terminar empotrado en la boca de metro. ¡Pero hombre de Dios! ¿Pretendía bajar al metro en su propio coche?

Aquí los conductores borrachos o se empotran contra la Cibeles y se toman un baño o lo hacen contra las bocas del metro. ¿No tendrán otra cosa mejor que hacer que coger un taxi y dormir la mona en sus casas sin destrozar el mobiliario urbano?

Más dinero para las arcas públicas con la multa que se va a llevar este hombre. Y en este caso, con razón.

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