sábado, 31 de agosto de 2013

Snobissimo





¿Por qué junto a la Fábrica de Tapices está las calle de Vandergoten?



La Real Fábrica de Tapices fue creada por Felipe V en 1721. Para dirigirla hizo venir a Jacobo Van der Goten, desde Amberes. De ahí el nombre castellanizado de la calle. La fábrica se estableció primero en la calle de Santa Isabel trasladándose posteriormente fuera del portillo de Santa Bárbara, a la llamada casa del Abreviador, en la actual glorieta de Alonso Martínez, a un edificio que se construyó en el solar de una fábrica de pólvora. Aquí se dio a conocer Goya pintando cartones para tapices. En 1786 la dirección de la fábrica pasó a Livinio Stuyck, sobrino de Vandergoten, continuando hasta hoy en manos de sus descendientes.

En 1891, la fábrica se trasladó a una manzana comprendida entre las calles de Fuenterrabía, Julián Gayyarre, Vandergoten y Andrés Torrejón. El edificio fue construido por José Segundo de Lema en parte del antiguo olivar de Atocha. La fábrica está compuesta de una serie de edificios y naves industriales alineados de estilo neomudéjar, en la que destaca sobre todo su gran chimenea. Sólo en esta fábrica y en Francia se realizan trabajos con las técnicas más antiguas.


Del libro “Los porqués de Madrid”, Isabel Gea.
Fecha de la publicación: Octubre 2010 - 13.95 €.
Editorial: Ediciones La Librería.
 



¿Por qué Madrid es la primera capital europea en número de árboles?




El 30% del municipio de Madrid es zona verde. Sin contar con los parques, las calles de la ciudad tienen cerca de trescientos mil árboles y sin contar con el Pardo, hay  más de un millón de árboles en todo el municipio. Madrid es la primera capital de Europa y la segunda del mundo después de Tokio con más árboles en la calle. Son doscientas veinte especies diferentes, las más abundantes de las cuales son los plátanos de sombra y las acacias.

Pero esto no era así antaño. Hasta mediados del siglo XIX, Madrid carecía de árboles en plazas y calles. Solamente existían en el parque del Retiro y en el paseo del Prado. A mediados del citado siglo se empezaron a plantar árboles en las principales calles y plazas de Madrid.

El árbol más antiguo de Madrid está en el parque del Retiro, se trata del conocido como ciprés calvo, que ni es ciprés ni es calvo pues es un Taxodium mucranatum de hoja perenne. Se dice que fue traído por Hernán Cortés en 1632. Se puede contemplar en el lado izquierdo del parterre, entrando por la puerta de Felipe IV, frente al Casón del Buen Retiro.


Del libro “Los porqués de Madrid”, Isabel Gea.
Fecha de la publicación: Octubre 2010 - 13.95 €.
Editorial: Ediciones La Librería.
 

viernes, 30 de agosto de 2013

¿Por qué Madrid tiene puertas si no tiene murallas?




Madrid tuvo en origen una muralla islámica. En el siglo IX Muhammad I levantó una torre-atalaya en el solar ocupado hoy por el Palacio Real y mandó construir una muralla que protegiera a las tropas allí asentadas para la vigilancia. El enclave militar se conocía como Mayrit, en referencia al arroyo matriz o principal que discurría por la actual calle de Segovia. La muralla tenía tres puertas de acceso: Puerta de la Vega, Puerta de Santa María y Puerta de la Sagra (o del campo). De ellas tan sólo ha quedado en el recuerdo la cuesta de la Vega, que partía de la puerta de igual nombre. 

En el siglo XII la ciudad de Mayrit, ya conocida en castellano como Magerit amplió su perímetro con la construcción de una nueva muralla, ya cristiana con cinco puertas: Puerta de la Vega, Puerta de Moros, Puerta Cerrada, Puerta de Guadalajara y Puerta de Valnadú de las cuales, han perdurado en el callejero en dos plazas donde estuvieron localizadas Puerta de Moros y Puerta Cerrada. Tras estas dos murallas Madrid tuvo otras tres cercas sucesivamente: la del Arrabal, la de Felipe II y la de Felipe IV. De sus numerosas puertas han pervivido en el callejero el Postigo de San Martín y la Puerta del Sol además de las citadas Puerta de Moros y Puerta Cerrada.

Además, se conservan en pie la Puerta de Alcalá, construida en 1778, la Puerta de Toledo, de 1827 y la Puerta de San Vicente, réplica de 1995 de la que se construyó en 1775. La Puerta de Hierro, de 1753, igualmente conservada, no dio jamás acceso a la ciudad sino al coto de caza Real de El Pardo.


Del libro “Los porqués de Madrid”, Isabel Gea.
Fecha de la publicación: Octubre 2010 - 13.95 €.
Editorial: Ediciones La Librería.